La industria del reciclaje de aluminio depende cada vez más de la clasificación por rayos X, la LIBS y las tecnologías en evolución impulsadas por la IA, mientras que las expectativas sobre la calidad del producto, la seguridad del proceso y la eficiencia energética continúan aumentando.
Para Capiau, uno de los principales recicladores de aluminio en Lokeren, Bélgica, estos cambios exigieron una actualización decisiva de su sistema de trituración y clasificación existente.
Enfrentada al desafío de procesar 2.000 toneladas de chatarra de aluminio cada mes, incluyendo aluminio mixto, perfiles, piezas de fundición y grados como Zorba, la empresa necesitaba una solución que fuera más productiva, más duradera y que estuviera mejor alineada con las demandas actuales del mercado.
Una respuesta a medida para una necesidad operativa clara
Capiau recurrió a Zato para reconfigurar su línea con dos máquinas clave: la pre-trituradora Blue Devil y el molino de martillos Blue Shark. Juntos, estos sistemas abordaron tanto las necesidades de la parte superior como las de la parte inferior, aumentando la seguridad, incrementando el rendimiento y entregando una chatarra más limpia y de mayor calidad, lista para la clasificación.
«En términos de energía, el nuevo sistema es mucho más eficiente», explica Gio de Capiau. «En el pasado, a menudo teníamos que triturar el material tres o cuatro veces. Ahora, la pre-trituradora consume muy poca energía y el molino de martillos solo necesita una pasada por lote. Esto no solo ahorra energía, sino también tiempo y espacio.»
Menos riesgos, flujos más limpios, mejores resultados
La pre-trituradora Blue Devil desempeña un papel crucial para garantizar la seguridad y la consistencia del proceso.
Al eliminar los materiales no triturables y casi anular la posibilidad de explosiones, protege toda la línea y prepara la chatarra de aluminio para un procesamiento posterior eficiente. Su rendimiento también se ha traducido en un flujo más estable y de mayor capacidad, con menos ralentizaciones.
El molino de martillos Blue Shark, por otro lado, está diseñado para soportar un uso diario intensivo al tiempo que garantiza una producción uniforme y una excelente calidad de separación.
Asegura que cada tonelada de aluminio se procese a fondo, libre de residuos y contaminantes.


La tecnología es importante. Pero el soporte continuo marca la diferencia
Uno de los elementos que destacó para Capiau fue el enfoque colaborativo durante la fase de diseño e implementación.
«Son muy proactivos a la hora de encontrar el enfoque correcto», señala Gio. «No se limitan a entregar máquinas ‘talla única’, sino una solución completa, adaptada a las necesidades del cliente. Y eso es lo que uno busca como reciclador.»
Incluso después de la instalación, el soporte de Zato se mantuvo constante.
«No te dejan solo», agrega Gio. «Esa presencia continua es algo con lo que puedes contar.»





